Portada » Fascitis plantar: causas, síntomas y tratamiento
La fascitis plantar es una de las causas más frecuentes de dolor en el talón. Conoce por qué aparece, qué síntomas produce y qué opciones de tratamiento existen para aliviar el dolor y mejorar la pisada.
La fascitis plantar es la inflamación o degeneración de la fascia plantar, el tejido que conecta el talón con los dedos y ayuda a mantener el arco del pie.
El síntoma más habitual es un dolor punzante en el talón, especialmente al dar los primeros pasos por la mañana o después de periodos de reposo.
En la mayoría de los casos el tratamiento comienza con medidas conservadoras como ejercicios, fisioterapia, adaptación del calzado o infiltraciones.
La fascia plantar es una banda de tejido fibroso que recorre la planta del pie desde el talón hasta los dedos. Su función es mantener el arco del pie y absorber parte del impacto al caminar.
La fascitis plantar aparece cuando este tejido se inflama o se degenera por sobrecarga, provocando dolor en la zona del talón o en la planta del pie.
Es una de las patologías más habituales en consulta dentro de las lesiones del pie y del tobillo.
La fascitis plantar aparece cuando este tejido se inflama o se degenera por sobrecarga, provocando dolor en la zona del talón o en la planta del pie.
Es una de las patologías más habituales en consulta dentro de las lesiones del pie y del tobillo.
Si el dolor en el talón persiste o limita tu actividad diaria, puede ser recomendable realizar una valoración especializada para confirmar el diagnóstico y elegir el tratamiento más adecuado.
El síntoma más característico es el dolor en el talón, que suele presentar estas características:
Cuando el dolor se prolonga durante semanas o meses, puede convertirse en un problema crónico que limita la actividad diaria.
Existen varios factores que pueden favorecer su aparición:
En muchos casos no existe una única causa, sino la combinación de varios factores que terminan generando sobrecarga en la fascia plantar.
Los ejercicios de estiramiento de la fascia plantar y del tendón de Aquiles forman parte fundamental del tratamiento conservador de la fascitis plantar.
A continuación puedes consultar programas de ejercicios basados en recomendaciones de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF).
Ejercicios iniciales para mejorar la movilidad del pie y reducir la tensión en la fascia plantar.
Incluye estiramientos de la fascia plantar manteniendo la posición durante unos segundos para reducir la tensión en el tejido.
Programa de ejercicios progresivos para fases más avanzadas de recuperación.
Incluye estiramientos de la fascia plantar y del tríceps sural para disminuir la tensión en el talón y el tendón de Aquiles.
Si el dolor en el talón persiste a pesar de los ejercicios o limita tu actividad diaria, puedes solicitar una consulta especializada para valorar tu caso y estudiar las opciones de tratamiento.
En muchos casos mejora en varias semanas con tratamiento conservador, aunque si el dolor se prolonga puede requerir tratamientos más específicos.
Sí, pero conviene evitar impactos intensos o largas caminatas durante las fases más dolorosas.
No. La mayoría de los casos se resuelven con tratamiento conservador. La cirugía solo se plantea cuando el dolor persiste tras varios meses de tratamiento.
Un calzado con buena amortiguación y soporte del arco plantar puede ayudar a reducir la tensión en la fascia plantar.