Si llevas meses con dolor en el talón y sientes que has probado de todo sin obtener resultados, no eres el único. La buena noticia es que todavía existen alternativas. La realidad es que en las fascitis plantares más rebeldes suele ser necesario identificar y tratar todos los factores que contribuyen al problema. Por eso, antes de decidir cuál es el siguiente tratamiento, debemos entender por qué el dolor sigue presente.
Si tu fascitis plantar lleva más de seis meses de evolución, reaparece con frecuencia o no ha mejorado a pesar de las plantillas, la fisioterapia, las infiltraciones u otros tratamientos, es probable que exista algún factor que esté impidiendo la recuperación. En la mayoría de los casos, estos factores suelen estar relacionados con problemas de sobrecarga, cambios degenerativos de la fascia plantar o incluso otras patologías que pueden confundirse con una fascitis.
Existen diferentes opciones que pueden plantearse de forma escalonada y adaptada a cada paciente.
En casos resistentes a las opciones anteriores puede plantearse una fasciotomía plantar parcial, asociada en determinados casos a perforaciones del calcáneo, reservando estas técnicas para pacientes correctamente seleccionados.
